Preparandose

Todas las sesiones empiezan realmente antes de que estés en presencia de tu dominante. Antes de jugar pasarás algún tiempo bañándote, duchándote, vistiéndote, preparando el sitio si vas a jugar en tu casa y (¡por supuesto!) fantaseando.

Ahora es el momento de relajarse, recuerda hacer respiraciones largas, lentas y profundas, quizás poner algo de música y poner velas en el baño mientras te relajas estando en remojo. Ahora es el momento de parar, de centrarse, de entrar en contacto con tu propio poder. Puedes pensar en qué quieres comunicar, usar tu fantasía a modo de ensayo de lo que viene. El invertir algo de energía en lo que viene también te excitará, así podrás recibir a tu dominante con ese atractivo brillo que se tiene cuando se han estado pensando en algo obsceno. No olvides esa preparación incluso cuando te estás preparando para estar con tu pareja.
Dossie, como terapeuta, recuerda constantemente a las parejas que se preparen para sus encuentros como hacían cuando estaban empezando… una manera estupenda de revivir la lujuria de la luna de miel.

Según vayas cogiendo experiencia para prepararte para las sesiones, probablemente empieces a descubrir que hay ciertos pensamientos y actividades que son particularmente útiles para prepararte, física y mentalmente, para tu próxima aventura.

¿Y qué es lo que pone en marcha tu mente? ¿Hay alguna canción de tus canciones preferidas que te ayuda a introducirte en un maravilloso estado sumiso?. ¿Hay alguna fantasía que te gusta imaginar otra vez para ayudarte a excitarte?. ¿Alguna literatura, algún relato que te guste leer? ¿Algún mantra que repitas, ya sea en alto o mentalmente?¿O te gustaría simplemente arrodillarte en una esquina tranquila, respirando tranquilamente y centrándote?. Sea lo que sea que funciona para ponerte en marcha, para excitarte y preparadx para jugar, es el momento para hacerlo.
Es el momento también para aumentar tu autoestima por cómo eres y por el regalo que le estás entregando a tu dominante. No necesitas millones, o ropa carísima, o ser joven y de cuerpo delgado para tener un atractivo enorme. Prepararse, vestirse de manera algo creativa, una postura orgullosa y una expresión de felicidad envían el mensaje correcto y hacen que se te vea guapísimx —¡lo prometemos!

Preparados, Listxs,… YA!

Ya estás en la mazmorra. O el dormitorio, o lo que sea. Tu dominante puede comenzar la sesión tocándote, abrazándote, vendándote los ojos, atándote, poniéndote un collar, tirándote al suelo y quitándote la ropa… las posibilidades son infinitas y aprenderás sobre todas las que podemos imaginarnos en el capítulo siguiente.

La iniciativa corresponde a la persona dominante, así que ¿cual es tu responsabilidad? Tu responsabilidad es REACCIONAR: excitarte y asegurarte de que tu dom sabe que te has excitado.
Uno de los falsos mitos que solemos encontrarnos es que tienes que haberte excitado ANTES de empezar a jugar. Si eso fuese verdad, no jugaríamos mucho. Al final del libro hablamos de negociar entre tu top y tú para saber qué te excita y qué le excita a tu top: bueno, pues aquí es donde resulta útil esa información.
Hemos encontrado que a menudo es más fácil el excitarse mediante sensaciones físicas, en lugar de intentar lanzarse de cabeza a una estimulación emocional o de juego de roles. Poniendo un collar,… Un flogging suave…
La atmósfera también es importante. Es difícil excitarse si la habitación está fría o si hay una luz brillante que te da en los ojos (excepto si es una escena de interrogatorio). Asegúrate de que las distracciones quedan reducidas al mínimo posible: el móvil en silencio, las mascotas cerradas en otra habitación, todo el desorden ha sido quitado de en medio. Si hay una canción que relacionas directamente con sesiones BDSM, ahora es el momento de ponerla.

A mucha gente le cuesta meterse en el papel cuando quieren ponerse en su rol: son muy conscientes de si mismxs, antes de empezar a excitarse. La sugerencia es que actúes como si ya estuvieses excitadx, porque probablemente descubrirás que te puedes convencer a ti mismx. Así que quéjate, gime, jadea,…

Al principio, mientras buscas qué es lo que te excita, te puede resultar raro y falso. Pero puede suceder un milagro: si comienzas a representar una respuesta adecuada, quizás incluso exagerando un poco, puede que empieces a realmente excitarte un poco, y también tu dominante. Cuanto más excitadxs estéis, más real parecerá la escena, y más natural serás en tus reacciones,… y antes de que te des cuenta, estaréis lxs dos en otra dimensión.
Recuerda: ahora no es el momento de juzgarte a ti mismx. No hay críticxs entre el público; cuando tú y tu dominante estáis excitados, ¡vosotrxs sois las estrellas!

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s