Contratos

Si tu y tu top estáis en una relación con compromiso que incluye frecuentes juegos con la autoridad, puede que os apetezca delimitar vuestras obligaciones, límites, objetivos y reglas en un contrato hablado o escrito.

NO FIRMES UN CONTRATO DE MANERA FRÍVOLA. Sí, un pedazo de papel que te define como un objeto propiedad de alguien es una fantasía excitante —pero representa una enorme obligación moral, incluso aunque no lo sea legalmente. Si decides firmar un contrato, te recomendamos fervientemente que lo hagas por un período de tiempo predefinido, quizás no más de un mes para empezar. Al final del mes, tu y tu top podéis evaluarlo y afinar el contrato, y si os apetece, prolongarlo por más tiempo. Sugerimos también que, siendo la memoria humana tan frágil, lo hagáis por escrito.

Algunos de los puntos que debe definir vuestro contrato son los deberes, derechos y obligaciones de top y bottom, hasta dónde llega la autoridad de la persona dominante, la naturaleza de los compromisos sexuales y sociales de ambas partes entre sí, y aclarar las necesidades y límites de top y bottom —demasiado a menudo los contratos definen las responsabilidades y límites de la persona dominada, pero no de la dominante.

Vuestro contrato debe incluir como se resuelven los conflictos. También sugerimos que incluya claras definiciones de cuándo estáis ambxs en rol o parcialmente en rol —por ejemplo es una buena idea llegar a un acuerdo de cuándo tu propietarix quiere o no quiere ser llamadx “Amo” o “Ama”.

Muchos contratos incluyen la obligación de que una o las dos personas escriban un diario personal en un momento determinado: diariamente, semanalmente, mensualmente o quizás después de cada sesión. El diario es una zona “libre” donde tanto amx como esclavx pueden decir lo que quieran sin miedo de ser juzgadxs o de una represalia. Normalmente la otra parte lee el diario: esta puede ser una manera de comunicar cosas que puede que no cuadren con el rol.

Recuerda que no existe ningún contrato que cubra cualquier posibilidad, así que necesitaréis dejar algunos espacios libres para adaptarlo. Por ejemplo dar una serie de “cartas comodín” a la persona dominada, para poder librarse del rol un numero limitado de veces al mes.

El contrato no existe sólo para excitarte: representa un compromiso serio. Firmalo con la misma seriedad que si firmases un contrato de trabajo. Los beneficios de un contrato amx/esclavx están en la profundización en los roles, una gran seguridad en esos roles y el intenso sentimiento de pertenecer a alguien: debes de ser muy valiosx si tu amante quiere ser tu dueñx!

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